domingo, 3 de mayo de 2015

Cielo.

El cielo es tan infinito que cuesta trabajo pensar que somos realmente algo debajo de él.
Debajo de tanto blanco intercalado con el sereno celeste de las 9:15 de la mañana.
Y yo... Debajo de tanta inmensidad, debajo de tanto mar, que me parece ridícula mi propia existencia.

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