Es muy probable que por un momento todos pensemos que el mundo se nos viene encima, que hay demasiadas cosas por las que preocuparse, por las que lamentarse, estar tristes, y hasta escribir un blog anónimo con las cosas tan ''malas'' que suceden que'' no puedo más'', ¡Vamos! Si, si fui yo la que hizo todas estas cosas y aún así ''odio el drama'' ... Debería odiarme ¿no?.
Pensando tanto sobre este lado oscuro de lo que llamamos pensamiento, que nos lleva hasta el extremo de la locura y el escribir nos ayuda a alcanzar el éxtasis, me di cuenta que hay otras cosas por las que dejar el drama de lado, y a pesar del sin fin de estrés que se desliza en mi cuello, los agobiantes problemas familiares y que el tiempo va a mil por hora, soy feliz. Pero esta felicidad no llega ''porque si'', hay que tener mucho cuidado con todas aquellas cosas que constantemente nos quitan la esencia, no bloquean el pensamiento, haciéndonos mirar nuestra propia vida como un abismo de barreras y que todo lo que sucede a nuestro alrededor es erróneo y es incompatible con nuestra idea de ser felices.
El otro día estaba bien, bueno, relativamente normal; había sido un día como tantos, y como saben, la monotonía mata. Cuando de repente sentí que en el momento de llegar a mi casa, luego de un largo día de estudio, ocurrió lo imaginable, sentí que una bandada de aves regresando a su hogar volando, todas muy hermosas en el cielo, pasaron justo encima de mí y defecaron en mi cabeza, claro, esto no es literalmente cierto, pero las malas noticias que recibí en mi hogar se pueden asociar a un acontecimiento similar con la diferencia que las heces de pájaro es un problema resuelto con un baño y nada más, y las noticias que recibí ese día fueron nada más y nada menos que muchas heces imborrables en mi piel, en mi cabello, en mi almohada y en mi corazón.
Cuando pensé que había llegado al extremo de la monotonía, el destino o Dios, me sorprenden con un nuevo ciclo, que lastimosamente, se vuelve monótono también, consistía en llorar todas las noches porque las malditas heces de ave no me las quitaban los baños diarios.
Y ahora estoy aquí, y son las 3 con 34 minutos de la tarde, el día está soleado, estoy enamorada de un muchacho, al cual extraño, pero se que piensa en mí. Tuve una aventura en bicicleta hace aproximadamente una hora, son vacaciones y tengo tarea, la cual no he hecho y a pesar de que esto no suena ''perfecto'' tampoco es el fin del mundo, la brisa está rica, no estoy completamente sola y que un papá anticuado que tiene que hacer mucho esfuerzo por entender bien el uso del móvil te mande un mensaje de texto, te puede hacer el día.
De repente tantos baños han limpiado buena parte de las heces de las aves, bueno, quizás no fueron los baños, si no que mis olas de pensamiento, que ya no son las mismas, ahora han cambiado, y estas nuevas me permiten apreciar mejor las cosas, no caer en el drama que tanto detesto y mantenerme ''aseada'' de las heces de los pájaros.
¿Deberíamos intentar baños más efectivos uh?.