domingo, 26 de agosto de 2012

Animal.

Recuerdo que hace mucho, cuando tenía aproximadamente 9 años, yo con muchos de mis compañeros aprendimos en el colegio a diferenciar a los animales por peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos...
De la definición de este último grupo, yo como muchos, quedamos indignados, nos sentíamos ofendidos al ver al ser humano como parte de este grupo, de eso... de ANIMALES.

Muchas veces he escuchado personas que utilizan ese término, animal, para ofenderse unos con otros, ya que al referirnos a un animal, nos referimos a un ser con muy poca inteligencia, falta de raciocinio, muchas veces agresivos y por no decir más: estúpidos.

Yo personalmente no creía en la teoría de que los humanos nos caracterizáramos por ser animales con un poco más de inteligencia, auto control, sentimientos, respeto, valores y tantas cosas más que nos pueden diferenciar de un mamífero común, hasta hace unos días...

Es sorprendente observar a una persona, a la que por ser de los tuyos, le tienes respeto, posiblemente aprecio, pero sin duda convives con ella en un tipo de relación en la que dos seres de la misma especie comparten espacio,que esa persona, se torne en lo que llamamos, un animal, sin capacidad de razonar, de controlarse y en resumen perder todas aquellas cualidades que nos ''diferencian'' de un mamífero para simplemente formar parte de ellos, con actitudes tan estúpidas, propias de un can que ladra en vez de hablar, que rabea en vez de razonar, que defiende sus intereses, con dientes y colmillos, en vez de negociar.

¿En que estamos? .Creo que no debemos exigirnos mucho porque una vez más se comprueba que la ciencia es exacta, irrefutable, y en este caso, definitivamente inflexible, cuando cada de nosotros, dejamos ir aquello que tanto cuidamos y terminamos actuando algunos como perros, zorros, leones, pero lo que es seguro, como animales.



El agua de mi adentro.

Y aún cuando trato de ser la más fuerte, desfallezco
y es que no es muy saludable mentir
fingir que todo me parece perfecto
y que no hay razón aparente para sufrir.

Y aún cuando cuando trato de ser la más fuerte,
me quiebro...
Sin que el sol haya parado de brillar,
solo mis ojos se nublan, quedo ciega...
O bueno, las lagrimas no me dejan mirar.

Y que de tantas sonrisas rodeada,
la mía se opaca cada vez más
Es imposible obviar la envida
hacia aquellas que princesas son.

Vivo deseando lo imposible
que no sea él quien me haya dado mi luz
Vivir tan inconforme, tan susceptible
a quedarme así, no encontrar el fin
Que las marcas no se borren de mis ojos,
de mis labios, de mis mejillas, de mi ser
que el futuro se me torne incierto
todo por esa oscuridad del ayer.

No mirar con amor al más guapo,
ver villano al que te ha de proteger,
y nada peor que tener este candado,
que amarra los grifos de lo que ha de yacer,
como manantial de brillo, de infancia, de fe.