domingo, 15 de noviembre de 2015

La última carta.

Hay situaciones en las que simplemente nada está saliendo como queremos.
Tratamos de evadir, fingir, olvidar los problemas, problemas que al final del día siguen ahí.
He escuchado muchas veces una frase que dice ''Si tiene solución ¿Por qué te aquejas?, Si no la tiene ¿De qué te aquejas?''... Ya quisiera yo que fuese así de fácil.
Las dificultades son tan complejas o tan sencillas desde el punto de vista que las veamos.
Decisiones que requieren un si, o un no.  Y tú no quieres ninguna de esas opciones.
Seguir o rendirse. Esforzarse más. Todas esas opciones se vienen a nuestra mente a la hora de decidir si nuestro problema tiene solución o no.
Y si no lo tiene... ¿Entonces de qué te preocupas?.
En mi casi me preocupa sentir el fracaso, que no podré volver a levantarme, que no soy capaz... Quizás el problema ya no esté, per hey somos humanos; Y tan complejos. Si algo se va de nuestras vidas, casi por necesidad tenemos un periodo de luto, al perder a ser querido, un trabajo, sufrir un robo, no lograr un objetivo, un divorcio; Tantas cosas que no solo podemos decir que se van, porque se sufren... Y a veces sólo nos toca aceptarlo, y aceptarlo no significa para nada estar de acuerdo, ya has jugado todas tus cartas. ¿Qué opción tienes ahora?.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Hazle creer.

Hazle creer que le has olvidado.
Muéstrale lo poco que te importó.
¿De qué valdría hacer lo contrario?
Pues dicen que no se valora lo que no se perdió.

Que no descubra que es dueño de tus sueños.
O pesadillas y de muchas cosas más.
Que sigues presa de sus dedos, de su cuerpo...
Bueno, ¿Qué más da?

Hazle creer que también te has ido.
Que es un capitulo cerrado ya.
Que aunque quisiera, tan solo quisiera intentarlo..
Tú ya no estarás más...

Hazle creer, aunque nada sea cierto.
Que no sepa que existe amor en ti.
Amor del que es dueño, que sea secreto.
Que ya no se burle de ti.


domingo, 1 de noviembre de 2015

Versos/ Pensamientos 1

Qué te sufro, hombre, qué te sufro.
No hace falta decirlo, la sabes bien.
Que estés o no estés, es casi lo mismo.
Qué te sufro, hombre...

Y cuán ausente eres, no puedo comparar.
La falta de ti, tan inmensa es, tan hiriente.
¿Sabes lo que eres? ¿Cuán valioso ante mis ojos?
Deberías echar un vistazo a este interior que tengo.

Qué te añoro, qué te sufro.
¿Debe ser así de contradictorio?
¡A quién le importa! Es lo que es.
Mi alma tan tuya, y tú tan de ti.