Como se escribe en inglés ''Let it go''.
Suena tan fresco y tan satisfactorio, creer que realmente puedes simplemente dejar ir.
Cómo quisiera que el proceso fuera tan corto como el deletrear éstas dos palabras '' Dejar ir''.
Y es que simplemente no es fácil.
Hay ocasiones en las que aferrarse a algo se vuelve involuntario. Ni te diste cuenta cuando de repente te encontraste a ti mismo sujeto a algo, y lo descubriste precisamente porque... Te hacía daño.
Dicen que muchas cosas negativas en una situación, una relación sentimental, un relación de amistad, lo que sea, te hace querer sencillamente alejarte. Pero en MUCHAS ocasiones, no pasa así.
Considero que construir el carácter es algo que lleva años, tiempo, dedicación y una serie de incontables factores para que sea lo suficientemente fuerte para reconocer el valor que tenemos cada uno. ¿Por qué permitir que alguien destruya lo que nos ha costado tanto forjar?
Porque dejarse maltratar y humillar, sabiendo que puedes simplemente darte la vuelta es eso, falta de carácter, de amor propio, de auto-respeto; Pero sobre todo, de valentía.
Resulta demasiado fácil permanecer en lo que ya conocemos. Como muchos dicen ''La zona de confort'' parece ser más atractiva que aventurarte a estar sin esa persona, sin ese estrés continuo que puede estarte generando la situación.
Es de comprender que hay ocasiones en las que el esfuerzo no es un factor que hace que algo funcione. Muchas veces no se trata de ''El que persevera alcanza''. Lo que se merece uno, es recibido. Sin pedirlo, sin ''mendigarlo''. ¿Sabes lo que mereces? Entonces, deja ir.