¡Mira cómo eres mi capricho favorito!
No te amo, si me gustas, ni tanto tanto, pero te disfruto.
Me gustas para las tardes, para las noches, también en las mañanas
Me gustas para la siesta, pero para nada más.
¡Mira como eres mi condimento preferido!
No eres el más sofisticados, ni el más ''gourmet'' de todos,
pero vaya que sazón, casi, casi, me gusta.
¿Mencioné que no te amo, cierto?
Pues que bueno que lo entiendas,
es decir,
quizás si me pongo ebria al escuchar,tus ''te amo'' falsos,
quizás tu ausencia solo me hace entrar en una terrible monotonía.
Es decir, no eres el único aquí,
es más, ni estás, no quieres.
Quizás eso es lo que me enloquece.
Tu sabor a sal, tan molesto, tan esencial,
tan mío y tan perdido.
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