Escritos viejos y olvidados, ahora recordados (2014).
¿Sentiré vergüenza al aceptar que aún hay algo más?
No hablo de mi, ni del ayer.
Hablo de nuestro ''amor''. No, no hablo de nuestro adiós.
Deberás creerme cuando te digo que ni yo sé de lo que hablo.
La combinación entre conformismo y dolor se vuelve amarga.
La inseguridad y mi fortaleza no se llevan bien en mi pecho;
Ninguna de ellas ganas, ninguna pierde.
El camino es suave pero doloroso, como la arena caliente.
Mi brazos así de grandes y solos como tu terrible indiferencia.
Ni quiero que te importe, ni quiero que me quieras.
Es más ¡Ya ni te quiero!
El mundo está lleno de relatividad. Poca certeza.
Espero que entiendas que con lo que a esto respecta:
Ser fuerte no significa nunca de llorar. Y dejar de amar no es exactamente olvidar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario